
Hoy, mientras caminábamos entre las cepas de Viñedos Fullana, nos encontramos con una pequeña aliada natural: una mariquita.
Esta simpática visitante, posada sobre el tronco nudoso de una vid, no solo aporta belleza al paisaje, sino también beneficios reales para nuestras plantas. Las mariquitas son depredadoras naturales de pulgones y otros insectos que pueden dañar los brotes tiernos de la vid. Por eso, su presencia es una señal de equilibrio ecológico y de una agricultura respetuosa con el entorno.
En Viñedos Fullana creemos en el poder de la naturaleza para acompañarnos en el cultivo del vino. Respetamos la biodiversidad y fomentamos que insectos como esta mariquita hagan su trabajo como protectores naturales.

Esta imagen sencilla es, para nosotros, una muestra de que la vida florece donde se cultiva con cariño.
