
En Viñedos Fullana creemos que el vino debe contar una historia. Y para nosotros, esa historia comienza en la tierra, continúa en cada racimo y se embotella con mimo, sin prisas ni producción masiva. Por eso, cada uno de nuestros vinos se elabora en pequeños lotes de no más de 2000 botellas. Pero, ¿por qué esa cifra tan concreta? Te lo contamos.
🍇 Producción limitada = mayor calidad

Elaborar vino en cantidades reducidas nos permite cuidar cada detalle del proceso, desde la poda hasta la crianza. Seleccionamos a mano las mejores uvas de nuestros viñedos de Tàrbena, un paraje montañoso de la Marina Alta con un clima y suelo excepcionales.
Con menos volumen, podemos controlar mejor la fermentación, ajustar los tiempos de crianza según la evolución de cada vino y, sobre todo, mantener una calidad constante y personalizada.
🧑🌾 Vino con identidad propia

Cada lote de 2000 botellas (o menos) tiene su carácter. No buscamos reproducir un sabor industrial, sino expresar lo que nos da la añada, la vid y el trabajo hecho a mano. Así, cada botella que llega a tu mesa es única, auténtica y con alma mediterránea.
🔐 Exclusividad real, no marketing

En un mundo donde muchas etiquetas dicen “artesanal” pero embotellan miles de litros al día, nosotros apostamos por la sinceridad. Producir menos también significa ofrecer más valor: una experiencia única para quien decide probar nuestros vinos.
📦 Lo que hay, es lo que hay
Una vez se agota un lote, no se repite. Así que si encuentras tu vino favorito, como nuestro Locura Blanco o Rosado de Tàrbena, te recomendamos que no esperes demasiado.
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