
En Viñedos Fullana, cada botella cuenta una historia. Parte de esa historia ocurre en bodega, cuando el mosto de la uva se transforma lentamente en vino a través de dos procesos esenciales: la fermentación alcohólica y la fermentación maloláctica.
🍷 ¿Qué es la fermentación alcohólica?
Es el primer gran paso en la creación del vino. Las levaduras naturales transforman los azúcares del mosto en alcohol etílico y dióxido de carbono. Este proceso no solo genera el alcohol, sino que también comienza a desarrollar los aromas y sabores que dan personalidad a cada variedad.
Controlamos cuidadosamente la temperatura y el tiempo de fermentación para asegurar una expresión auténtica de nuestras uvas, sin perder frescura ni carácter.
🌿 ¿Qué es la fermentación maloláctica?
Una vez finalizada la fermentación alcohólica, entra en juego la fermentación maloláctica. En este proceso, ciertas bacterias beneficiosas transforman el ácido málico (más agresivo) en ácido láctico (más suave). El resultado es un vino más redondo, sedoso y equilibrado.
Este paso es especialmente importante en nuestros vinos tintos, donde buscamos cuerpo, suavidad y complejidad aromática. También lo aplicamos de forma selectiva en algunos blancos con crianza para aportar elegancia y volumen en boca.
🧪 Tradición, ciencia y pasión

Ambas fermentaciones son el resultado de un equilibrio entre la naturaleza y la intervención humana. En Viñedos Fullana respetamos los tiempos del vino, guiando estos procesos con mínima intervención y máxima atención al detalle.
Cada fermentación es única, como cada añada, cada parcela y cada botella que elaboramos.