Cada primavera ocurre uno de los momentos más importantes en el ciclo de la vid: la brotación del viñedo. Este proceso marca el inicio del crecimiento vegetativo de la planta y el comienzo de la nueva añada.
En esta etapa las yemas de la vid, que han permanecido dormidas durante el invierno, empiezan a abrirse y aparecen los primeros brotes verdes que darán lugar a hojas, pámpanos y, en muchos casos, a los racimos de uva.

En Viñedos Fullana, la brotación es siempre un momento especial, porque representa el despertar del viñedo después del descanso invernal.
¿Qué es la brotación de la vid?
La brotación de la vid es la fase del ciclo vegetativo en la que las yemas latentes de la cepa se activan y comienzan a desarrollarse nuevos brotes.
Durante el invierno la vid permanece en reposo vegetativo. Cuando llegan temperaturas más suaves y los días se alargan, la planta reactiva su metabolismo y las yemas empiezan a hincharse hasta que finalmente se abren.

Este proceso suele producirse entre marzo y abril, dependiendo del clima y de la variedad de uva.
Qué ocurre durante la brotación
Durante esta fase se producen varios cambios visibles en la planta:
- Las yemas se hinchan después del reposo invernal
- Aparecen los primeros brotes verdes
- Comienzan a desarrollarse las primeras hojas
- Se forman los futuros racimos de uva

Este crecimiento inicial será el que determine el desarrollo del viñedo durante el resto del año.
Un momento muy sensible para la vid
Aunque la brotación marca el comienzo del crecimiento del viñedo, también es una etapa delicada.
Los brotes jóvenes son muy sensibles a:
- Heladas primaverales
- Cambios bruscos de temperatura
- Vientos fuertes
Una helada tardía puede dañar los brotes y afectar directamente a la producción de uva de ese año.
Por eso, los viticultores observan el viñedo con mucha atención durante estas semanas.
La brotación: el inicio de la nueva añada
Cada brote que aparece en la vid es el primer paso hacia la futura vendimia. De ellos surgirán los racimos que, meses más tarde, se transformarán en uvas destinadas a la elaboración del vino.

Por eso, la brotación es uno de los momentos más emocionantes en el viñedo: simboliza el inicio de una nueva añada y el comienzo del camino hacia la próxima vendimia.
